dissabte, 1 d’octubre de 2011

Distancia

A las imágenes hay que mimarlas y estimarlas como lo que son: reflejos de realidades pasajeras. Una manera es mediante la creación analógica, que implica tiempo y meditación; otra forma es explicar las historias que aparentemente narran las imágenes fijadas en el material sensible, vivirlas a través de lo que sosté tan y nos suscitan.

En un tiempo en el que la celeridad e instantaneidad visual y la proliferación de lo mismo deja poco espacio para este sentimiento presente en el sedimento sensible de la imagen analógica, un buen ejercicio podría ser el hacer memoria y trazar historias en el mundo de las imágenes retenidas por la cámara fotográfica.

1 comentari:

  1. Bravo. I això és aplicable a totes les realitats actuals, gairebé. Cal trobar moments per apartar-se'n i "descansar", i el món analògic -en general, no només referit a la fotografia- és un molt bon llit. Ens obliga a fer les coses detingudament, ens permet temps per pensar en el que estem fent, exigeix dedicació.
    Afegeixo que em sembla un molt bon exercici.

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